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REVISTA COLEGIAL


Revista nº 9. Octubre 2010

Editorial

 

A qué estamos jugando

 

En el transcurso de la vida de cualquier institución  se producen situaciones que podemos denominar favorables y otros momentos realmente considerados como difíciles o situaciones de crisis. No debemos de tener miedo a la palabra crisis  (resulta curioso que en el idioma mandarín se utiliza la misma palabra para definir el concepto de oportunidad y el de crisis).

 

Pues bien en este momento nuestro Colegio de Empresistas  vive una situación que podemos denominar como de oportunidades debido a diversas circunstancias: la unión con los economista nos puede hacer más fuerte a los dos colectivos.  El cambio en la Universidad de Cantabria, como es el nombramiento de una nueva Decana en la Facultad de Económicas, es totalmente favorable al  interés general de nuestras  profesiones. Incluso la tan denostada ley Ómnibus debe suponer una apreciación ante los consumidores de las actividades desarrolladas por los profesionales de la asesoría, auditores y administradores concursales.

 

La adaptación de la Universidad a la realidad del mundo empresarial no puede más que ser beneficioso tanto para la sociedad en general, como para los alumnos y para los profesionales que se dedican habitualmente al asesoramiento de las empresas de Cantabria, este es el camino a seguir por la nueva decana Begoña Torre Olmo  si realmente quiere convertir nuestra Facultad en un centro de colaboración entre la empresa y la universidad          

 

Por otra parte nuestro Colegio no puede vivir alejado de la realidad en la que se desenvuelve  y por tanto no puede desconocer los movimientos de las fuerzas reales de nuestra sociedad   En el mundo en el que nos desenvolvemos  sabemos que los mercados económicos se mueven por intuiciones, informes, sensaciones o llámele usted como quiera, de los denominados "dirigentes económicos" o los conocidos como "especuladores". Cuando estos individuos entiendan que un determinado país, empresa  o institución no puede hacer frente a sus deudas,  proceden a adoptar medidas de acoso y derribo que suelen culminar en una serie de ventajas sustanciales para estos especuladores. Es el sistema de mercado financiero que tenemos y que todos estamos conforme con el mismo mientras nos beneficia y al que todos acudimos  si conseguimos un beneficio considerable. Por el contrario criticamos públicamente cuando nos perjudica de forma considerable.       

 

La jornada del 29 de septiembre de 2010 nos han enseñado lo cerca que estamos todos , empresarios y  trabajadores, de saber donde se encuentra la solución a la tan manida crisis  económica.  El escaso seguimiento de esta huelga general, como la convocada anteriormente en la Administración Pública, nos demuestra que la inmensa mayoría de los trabajadores activos, desempleados y jubilados, pese a no estar conforme con la pérdida de derechos sociales, se encuentran dispuestos a realizar todos los sacrificios necesarios para invertir el signo de la actual situación económica.

 

A que estamos jugando. Resulta incomprensible el convocar una huelga general cuando se sabe a ciencia cierta que en ningún caso puede resultar beneficiosa ni para los trabajadores ni para los empresarios. Esta oportunidad debe de servir a los dirigentes empresariales, sindicales y políticos para impulsar un cambio en el actual sistema laboral,  dirigiendo el mismo a garantizar el trabajo y unas retribuciones suficientes a todos los ciudadanos que permitan el desarrollo de un vida digna y plena a todos los trabajadores.  Los empresarios deben asumir los riesgos inherentes a su actividad empresarial y saber que si quieren obtener grandes beneficios han de estar dispuestos a sufrir grandes riesgos.  

 

Por el contrario si los sindicatos y los empresarios entienden que no es procedente una reforma laboral como la actual, unos porque les parece excesiva y otros porque les parece insuficiente, lo que deben de hacer es propiciar un cambio radical en el sistema económico actual y  apostar por una crisis sistémica total, que permita desarrollar una nueva visión de nuestro sistema económico.  

 

 

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